Entrevista a Ferran Martí, Director General de Tarannà Club de Viatges

Ferran Martí

“Viajar es aprender, integrar en el alma vivencias que nos conectan con nuestros ancestros, con la diversidad y la pluralidad”

 ¿Viajar de forma diferente no es ante todo una manera de aprender a ser libre e iniciar un proceso de reflexión sobre la condición humana? El concepto de viajes alternativos, solidarios, responsables y sostenibles desarrollado por Ferràn Marti, el Director de Tarannà, contribuye a modificar el panorama del sector turístico: el viaje se convierte en algo más que en ocio y los viajeros no se limitan a ser meros turistas consumidores. Un proyecto que va consolidando cada vez más un enfoque humanista y que propone “viajes iniciáticos” que permiten llegar a un mejor conocimiento de los demás, del mundo, de sí mismo y de fundirse en la cultura del otro.

¿Cómo y por qué nació Tarannà Club de Viatges?

Tarannà nació gracias a la frase siguiente: “a veces la suerte se disfraza de desgracia”. La vida te lleva a realizar cosas que a lo mejor tú mismo no contemplas. Yo trabajaba en una agencia de viajes que había creado con mis socios. Cada día me levantaba con ganas de poner en marcha numerosas ideas y trabajaba intensamente para darle al negocio un merecido lugar en el mercado incipiente de los viajes, pero como sucede a lo largo de la vida, a veces existen dos velocidades en las empresas, o dos visiones, y este fue mi caso, una era mi visión y otra la del resto de los socios. La situación se hizo compleja y se produjo la ruptura de las dos partes. Al principio te quedas en un estado de incomprensión y vacío, pero rápidamente reaccioné y vi la parte positiva: era el momento de poner en marcha mi propia empresa, la vida me brindó la oportunidad de crear algo que fuera mío, con mis ideas, valores e ilusiones. Así nació Tarannà, que más que una agencia, era una asesoría de viajes, un punto de encuentro viajero, un espacio donde compartir los sueños por el viaje, sobre todo hace 20 años cuando no existían las redes sociales.

¿Una definición del turismo responsable?

El turismo responsable es viajar con conciencia, valorar, respetar y cuidar. A veces me preguntan si todo lo que no denominamos turismo responsable es irresponsable. ¡No! El turismo, como cualquier otra actividad económica, no ha sido ni responsable ni irresponsable, simplemente ha ido creciendo. El problema radica en un crecimiento basado en los beneficios de las grandes empresas en su mayoría, habiéndose dejado de lado conceptos tan importantes como la sostenibilidad. También es cierto que era el desarrollo de un sistema de consumo repleto de intereses que a día de hoy está cayendo. Es el momento de volver a construir y a crecer pero desde la base de la sostenibilidad. Considerando la economía local, preservando el medioambiente, protegiendo la fauna y dejando una huella positiva tras nuestro viaje. Un nuevo sistema que haga que los recursos que lleguen a aquellas poblaciones recaigan directamente en la misma comunidad para fomentar la formación de los guías locales, consumir alimentos que cultiven ellos mismos, dar salida a su arte y artesanía, gestionar sus alojamientos, y sobre todo vincularse socialmente con el viajero para compartir experiencias y momentos inolvidables.

¿La gente adhiere a este concepto?

Los consumidores y viajeros en general son cada vez más responsables. Pero todavía nos queda un camino por recorrer. Viajar de manera responsable no es viajar peor, y los efectos del sistema económico previo dejan sus reflejos en estas creencias. Muy al contrario viajar de manera responsable es asegurarnos de un viaje excepcional y de calidad que hará posible una economía más sostenible y un mundo más “limpio”.

¿En qué se diferencia Tarannà de otras agencias de turismo responsable?

Tarannà es una empresa muy innovadora y creativa. Muy autocrítica y motivada. Lo que nos diferencia seguramente es nuestro anhelo de hacer las cosas desde el corazón. Tratamos siempre de ver realmente si las necesidades del cliente corresponden con el tipo de viaje que busca. Asesoramos, escuchamos, opinamos, construimos, direccionamos, nos sentimos en equipo con los viajeros clientes; nuestra misión es que vengan felices de su viaje y hayan cumplido con todos sus sueños. Somos más de 20 personas en el equipo que sentimos pasión por nuestro trabajo y creo que esto es la base de nuestro buen hacer.

¿El turismo puede ser una herramienta para combatir la crisis?

¡Absolutamente sí! En los países receptivos de turismo, como lo es Cataluña o España, cada día vienen más viajeros de todo el mundo que suponen una inyección económica importante para el país. Igualmente, nosotros enviamos viajeros por todo el mundo, África, Asia, América en general y últimamente incluso a Europa. El problema al que se enfrenta el mundo está hilado a lo comentado anteriormente, el turismo de masas y sus consecuencias, entre ellas un mundo económico gestionado por grandes empresas que manejan este turismo masivo y el concepto del beneficio económico por encima de los daños que este turismo ocasiona. Pero la revolución que vive actualmente el mundo tiene que servir para redireccionar este sistema del turismo y dirigir al viajero hacia un turismo sostenible que contemple la necesidad de cuidar, preservar y respetar los lugares que se visitan. Nuevas maneras de conocer el mundo están naciendo de la mano de la sostenibilidad, acercando al viajero a una experiencia viajera más próxima a las sociedades locales, más consciente y sensible con las necesidades medioambientales del lugar.

¿Podríamos calificar estos viajes de viajes iniciáticos?

Viajar es aprender, integrar en el alma vivencias que nos conectan con nuestros ancestros, con la diversidad y la pluralidad y esto es absolutamente enriquecedor. Por supuesto que viajar favorece una conexión profunda del ser humano con el SER y la naturaleza. También es cierto que esta visión del viaje, desde el corazón ha de “llevarse” puesta.

¿Observa un interés creciente por el turismo espiritual?

Hay un interés de buscar, de conocer, de sentir pero no todo el mundo puede superar el miedo por experimentar. El tema espiritual lo hemos abierto con Dani Fernández, un compañero que lo dejó todo para irse a vivir un año y medio a la India. Veo similitudes entre este tipo de viajes y el interés que se va despertando por la espiritualidad hoy en día: mucha gente practica yoga, medita, se ocupa de aprender o recibir terapias alternativas, reiki, quiropráctica, homeopatía, el mundo se mueve en otra dirección…

En numerosas ocasiones, el ser humano siente un empuje individual para dar el primer salto y conocerse a sí mismo, pero se siente solo y ese primer gesto o paso asusta. Por este motivo nos planteamos junto a Dani crear un tipo de viaje que tuviera esta necesidad personal y humana en cuenta, y que el hilo conductor del viaje fuera el autoconocimiento y llegar a la armonía, todos aún de manera individual, con un mismo propósito y guiados por un experto profesor de yoga Kundalini. Una manera de viajar en pequeños grupos donde los viajeros puedan experimentar sensaciones, sintiéndose protegidos y con total libertad de expresar lo que sienten.

¿Una experiencia espiritual impactante?

Yo tuve el privilegio de poder conocer a Amma, la persona que abraza. ¡Sentir aquello es tener el abrazo para toda la vida!

¿Más allá del sector del turismo, cree que la sociedad puede elaborar una ética humanista?

Sí, estoy convencido de ello. Pero no sé cuándo lo conseguiremos Si la palabra ego saliera de la mente humana, el mundo lógicamente sería mucho mejor. Nosotros formamos parte de un grupo de empresas con sentido, de diferentes ámbitos, y estamos intentado co-crear un mundo con otro paradigma. Pero éste requiere un cambio de mentalización: “yo no soy mejor que tú pero juntos conseguiremos algo”.

¿Cómo definiría la felicidad?

Hay tantas definiciones como personas. Cada uno ha de buscar la suya dentro de sí mismo. También es verdad que llevamos una mochila desde nuestro nacimiento y esto tenemos que saberlo. Tenemos cosas que nos frenan y no sabemos porque no comportamos de una manera u otra. Tenemos que sanarlo.

Mi felicidad es ver feliz a todo el mundo, incluso a mí. Que cada persona esté en armonía con sí mismo.

¿Qué acciones se llevan a cabo desde la responsabilidad social corporativa?

La RSE es muy amplia y rica en su definición, pero si hemos de elegir una acción que nos describa, es nuestra apuesta y colaboración en proyectos educativos y sanitarios en muchos países del mundo. Contamos a día de hoy 160 proyectos en los que nos hemos vinculado desde hace 20 años. Desde el principio sentíamos la convicción de que podíamos aportar un granito a las poblaciones que visitábamos. Estos proyectos dieron luz al Concurso Fotográfico de Tarannà cuya finalidad ha sido en su historia, la de recaudar fondos para los proyectos, 18 años haciendo este encuentro o concurso, y recibiendo en su primera edición 100 personas, y en el 2012, más de 1100 amigos, proveedores, viajeros, equipo, clientes, etc. La suerte fue conocer al Presidente de la Fundación Corresponsales, Marcos González, que nos convenció de contar todo lo que hacíamos y plasmarlo en una memoria de RSE. Así lo hicimos y seguimos haciendo. Mejorando y añadiendo nuevas acciones vinculadas a la sostenibilidad como la incorporación de una nueva programación Turismo Responsable, la eliminación de plásticos y uso de material reciclable en las documentaciones viajeras, o bien el desarrollo de la Ética del viajero responsable. Seguimos intentando hacerlo mejor cada día.

Algún proyecto respecto a la educación…

Hace 20 años, en uno de los primeros viajes en Senegal, nos perdimos y conocimos allí a un chico que nos llevaba las maletas. Le preguntamos si iba al colegio y nos dijo que no porque ganaba más dinero con las propinas llevando las maletas. Y además nos explicó que para estudiar tenían que recorrer 17 kilómetros. Acordamos con el líder religioso del pueblo la posibilidad de montar una escuela. Nos comprometimos a buscar dinero en el concurso de fotografía que organizábamos y, a través del mismo conseguimos recaudar 125 000 pesetas. Fue el primer paso a utilizar el concurso como vía de esponsorización y recaudación de fondos. Enviamos el dinero a través de nuestra oficina en Senegal y empezamos a construir la escuela, ¡se consiguió! Estábamos muy satisfechos, pero cuando llegó el primer día de colegio, no vinieron los alumnos sino los padres y nos dijeron que para que sus hijos fueran a la escuela, teníamos que abonarles dinero, la cantidad que a ellos les suponía contratar a alguien que supliera a sus hijos en el campo.

Este primer planteamiento y situación nos hizo crecer, y aprender muchísimo del concepto solidaridad, ahí comenzamos a tomar nueva conciencia de cómo beneficiar a las comunidades de manera más sostenible y respetuosa con sus creencias y formas de vida.

De hecho el primer proyecto que hicimos fue un proyecto educativo y el último ahora es el que estamos desarrollando con la Fundación Escola Emprenedors.

¿Cuál sería la educación ideal?

La educación basada en el amor, la comunicación, la aceptación, el fomento de las cualidades y el respeto.

¿Un pensamiento a contra-corriente?

No hay crisis, es momento de co-crear un nuevo mundo uniendo fuerzas, desarrollando talentos, siendo creativos, creando una sociedad de bienestar común.

24/11/2013|