Entrevista a Toni Tió, co-fundador de CiviClub

Toni Tió

“Si divertirse, participar en un reto común, ver la realidad como una oportunidad y sentirse parte de un gran objetivo mediante un juego es ser infantiles, nos encanta infantilizarnos.”

Las acciones de los seres humanos se ven más influenciadas por lo que la sociedad les incita a hacer que por sus propios valores morales. Quizás hemos de utilizar la conciencia moral como un medio al servicio de un fin portador de esperanza: la de construir un mundo más justo y responsable. Ser cívico no significa tener buena conciencia ni encerrarse en un proceso reflexivo acerca de lo que podríamos mejorar. Se trata, al contrario, de ser conscientes y de actuar de la mejor forma posible. Es la filosofía de la empresa CiviClub, una plataforma creada por dos emprendedores, Toni Tió y Albert Casanovas, y cuyo propósito es animar a las personas a hacer cosas buenas por su entorno recompensándolas.

¿Cuál ha sido su trayectoria profesional y que ha aprendido de ella?

Mi formación universitaria es de periodismo, aunque luego me especialicé en marketing. Empecé trabajando como periodista. Posteriormente tuve la oportunidad con unos amigos de construir una marca, Vaho Works, que reutiliza banderolas publicitarias de PVC para convertirlas en bolsas y complementos. Después de unos meses como asesor de comunicación en el sector público, ejercí de director de Gran Consumo en una agencia de comunicación durante algunos años. De todo lo que haces aprendes, y de todo lo que has vivido te llevas experiencias. Quizá lo más importante que he aprendido a lo largo de mi trayectoria profesional es que los cambios, especialmente aquellos que tú eliges, son muy buenos. Aunque cueste dar el salto y cambiar.

¿Cómo y por qué nació CiviClub?

CiviClub nace de una reflexión: ¿Por qué nos hemos acostumbrado a que se nos multe cuando hacemos las cosas mal, y en cambio no se nos recompensa cuando hacemos las cosas bien? “Pórtate bien o te castigo”, “Sé un buen ciudadano o te multo” son amenazas que pretenden que adoptemos actitudes de vida positivas, pero partiendo de la negatividad. Pero… ¿Y si nos lo planteamos al revés y motivamos, retamos y nos divertimos para conseguir cambiar en positivo las cosas? Ser cívico no tiene por qué ser una obligación, puede ser una gran oportunidad.

En base a esta reflexión, empezamos CiviClub. Nos inspiramos en algunos modelos basados en la Gamificación existentes en otros rincones del mundo, que tratan de resolver algunos problemas sociales.

¿Podría definirnos el concepto de ludificación o gamificación?

Es aplicar mecánicas de juego a procesos no necesariamente lúdicos. O sea, motivar y retar a las personas para activar acciones, fidelizarlas o conseguir mejores resultados. Pueden ser puntos, puede ser reconocimiento, puede tomar la forma que quieras, pero todo cumple con el objetivo de conseguir más y mejores cosas de las personas.

¿Cómo funciona?

CiviClub.org es el club que recompensa las cosas buenas que hacemos por nuestro entorno. Cualquier ciudadano mayor de 16 años puede registrarse gratis al club y empezar en ese mismo momento a hacer cosas buenas con cualquier colaborador de la red y ganar Civis.

Los socios de CiviClub.org hacemos cosas buenas y ganamos Civis por ello: donamos sangre, reciclamos, vamos en bici, hacemos deporte, compartimos coche, huertos y comida, hacemos voluntariado, realizamos donativos… Los Civis que ganamos haciendo cosas buenas los convertimos en descuentos y regalos que podemos elegir en un amplio catálogo.

Actualmente ya somos más de 35.000 socios repartidos por toda España haciendo cosas buenas, ¡todas las provincias de España ya tienen socios de CiviClub!

¿Cuál es el lema de CiviClub?

¡Cada día puedes hacer cosas buenas!

¿En qué punto está el proyecto?

Después de un año de actividad, estamos consolidando el modelo en España y planificando la activación del club en otros países. Somos un equipo joven y aprendemos cada día de nuestras acciones. Las que funcionan, las impulsamos, las que no, las replanteamos.

Y las que no funcionan… ¿De qué error ha aprendido más?

Puede que en este primer año de vida hayamos cometido más errores que aciertos. Y qué? Los aciertos son muy buenos, pero los errores son mejores. Te hacen aprender más rápido que el éxito. No hay un error capital que me haya hecho aprender más, pero puede que haya uno que seguro compartimos todos, y es el error de pensar que no encuentras errores. Incluso siendo muy crítico, a veces ocurre, y cuando analizas bien incluso aquello que es un éxito, siempre encuentras algo que mejorar.

¿Cómo se imagina CiviClub a largo plazo?

Queremos ser el club que transforme el impacto social a nivel mundial, ocupando el corto plazo, llamando a la acción y abandonando el moralismo. Dejemos de hablar, ¡y empecemos a actuar! Y siempre operando desde una óptica de empresa, utilizando las estrategias de mercado que toda otra empresa podría adoptar, siempre desde la base fundacional del club, o sea, desde la base social con la que empezamos.

¿Con qué instituciones y empresas colaboran?

Ya sea mediante la firma de convenios o mediante contratos, son más de 180 las entidades, empresas e instituciones que nos apoyan. Cruz Roja, Ayuntamiento de Barcelona, Banco de Sangre y Tejidos de Catalunya, Amovens.com, Atrapalo.com, Live Nation, Paramount Pictures, Fútbol Club Barcelona, Holaluz.com, JustEat.es, Rakuten, Bluemove, SocialCar, Teaming, TerraCycle, FAADA, Worldcoo, entre muchos otros, apoyan CiviClub.

Estas instituciones y empresas colaboran o bien emitiendo Civis para sus usuarios, voluntarios o clientes, o bien ofreciendo regalos y descuentos en nuestro catálogo de canje de Civis. La base de cualquier relación de un colaborador con CiviClub es que obtengamos visibilidad bidireccional. Nuestra razón de ser es dar a conocer cuantas más iniciativas mejor, y que las mismas nos den a conocer a nosotros.

¿En qué se basa su modelo de negocio?

Somos una plataforma que pone en contacto a marcas que puedan aportar contenido relevante en el ámbito de la sostenibilidad, solidaridad y/o hábitos saludables con nuestra comunidad, aportando valor. Desde la asociación de marca a nuestros valores hasta la generación de tráfico en puntos de venta, nuestra plataforma da espacio a marcas auténticas y comprometidas, y las conectamos con un ciudadano apasionado, integrado y responsable con su comunidad.

Pensamos que muchas marcas tienen mucho que decir y que aportar en esta idea del civismo. Al final, son actores clave y de mucha relevancia que operan en la sociedad que queremos mejorar, y hay muchas que ejercen un rol muy positivo y que se esfuerzan por hacer cada día mejor las cosas. En cambio, las empresas y entidades sociales que participan en el programa no tienen que pagar por ser emisores de puntos, y los ayuntamientos que quieren activar el club en sus servicios sólo deben sufragar los costes de generación de materiales. Es realmente asequible.

¿Piensa que hay una suficiente preparación cívica de la población?

Creemos en la idea que ocupando el corto plazo y abandonando discursos moralistas, animando a activar hábitos positivos mediante el positivismo, el reto y la recompensa, conseguiremos ser cada día un poco más sostenibles, más solidarios y más saludables.

Si activamos nuevas formas de dialogar entre los ciudadanos, las instituciones y las empresas convenceremos cada vez a más personas a ser más responsables y respetuosas con nuestro entorno.

¿Cree que la educación cumple con su papel de instrucción en temas sociales y cívicos?

La educación es el reflejo de la sociedad. No es responsabilidad de la educación sino de las personas que la configuran, y de las familias. Deberíamos entender entre todos que las nuevas generaciones se relacionan, opinan y transmiten con lenguajes y tiempos muy distintos a las generaciones anteriores. Sólo por el hecho de introducir la tecnología y la idea del tiempo real, además del consumo masivo audiovisual, las reglas han cambiado. Sólo es cuestión de entenderlo y adaptarnos.

¿Qué opina del sistema educativo actual?

No somos para nada expertos en esta área, pero sinceramente nos cuesta creer que haya personas que no quieran avanzar para alcanzar una educación rica y sensible, capaz de impulsar el talento, la creatividad y el espíritu de trabajo entre los más jóvenes. Los tiempos que estamos viviendo de algún modo nos indican que vivimos un cambio de modelo que todavía no somos capaces de definir. Pero lo haremos!

Su enfoque, él de valorar las cosas positivas en lugar de apuntar lo que no funciona, va a contracorriente. Sin embargo, ¿no cree que puede llevar a una infantilización de los ciudadanos?

Si divertirse, participar en un reto común, ver la realidad como una oportunidad y sentirse parte de un gran objetivo mediante un juego es ser infantiles, nos encanta infantilizarnos. ¿Por qué tenemos que dramatizarlo todo? En CiviClub recompensamos a los ciudadanos que ya hacen las cosas bien, animamos a aquellos que tal vez lo harían con un buen incentivo, e incluso queremos “despertar” a una capa de ciudadanos que hasta ahora no hacía acciones positivas para su entorno, y gracias al club han decidido tener una actitud más responsable.

El motivador, el iniciador de una acción, incluso la finalidad de la misma no debería preocuparnos tanto si genera un impacto positivo.

¿El civismo y el altruismo no deberían ser algo espontáneo?

¡Por supuesto! Partimos de la base que todos deberíamos ser cívicos y altruistas. Pero también partimos de la base que no todos lo somos. ¿Qué mal hay en además, poder ofrecer alguna recompensa? Debemos desacomplejarnos y olvidarnos de la idea de que ser bueno es sinónimo de no ser recompensado, o que las cosas buenas que hacemos por nuestro entorno no se deben contar. Cuanto más divulguemos la acción cívica que hacemos, a más personas llegaremos. Y si conseguimos que una persona más done sangre, o quiera ser voluntario, o empezar a utilizar la bici, o reciclar, es un éxito tremendo del que nos alegramos mucho.

El economista Adam Smith dijo que “perseguir el propio interés frecuentemente fomentará el interés de la sociedad mucho más eficazmente que si de hecho se intenta fomentar este.” ¿Cree usted que el egoísmo puede ser, paradójicamente, una forma de altruismo?

Una vez más, pensamos que no es bueno tocar los extremos. Egoísmo versus altruismo es un planteamiento demasiado estricto. Quizá (pero sólo quizá) todo es más relativo. Muchas veces nos preguntamos si no habrá algo de egoísmo a nivel de satisfacción personal cuando realizamos acciones altruistas. ¿Y si en realidad solo podemos ser altruistas cuando nos sentimos completos y bien con nosotros mismos?

¿Cooperación, responsabilidad, consciencia: el modelo colaborativo está sustituyendo el modelo tradicional?

Me gustaría responder un “sin duda”, pero tengo ganas de ver qué pasa cuando se acabe esta crisis tan larga y que nos ha castigado tanto. Lo que está claro es que el modelo está cambiando, y que cada vez somos más los que pensamos que podemos construir relaciones más duraderas y más beneficiosas con nuestro entorno gracias a la colaboración.

La sociedad no es colaborativa o competitiva. Somos las personas que la configuramos. Y en CiviClub creemos que cuando colaboras, cuando tratas de ponerte en la piel del otro, de entender sus necesidades y sus fortalezas, cuando te esfuerzas por encontrar el término medio para llegar a un beneficio común, eres más feliz. Por lo tanto, esperamos que el cambio social que generará adoptar una visión más colaborativa y menos competitiva va a ser más felicidad. Qué naíf suena, pero cómo mola.

Un pensamiento a contracorriente…

Stop talking, start doing!

18/03/2015|